sábado, 6 de febrero de 2010



Un borracho lleva parado más de dos horas frente a su casa, haciendo giros con la cabeza. Un tipo que lo está mirando, ya no aguanta más y se acerca y le dice:
-Oiga amigo, ¿por qué no entra a su casa?
-¡Estoy esperando que se pare!, ¡hip!...