miércoles, 10 de febrero de 2010



Estaba una persona afuera de una cantina y en ese momento llega otra manejando una bicicleta. El recién llegado le dice:
-Tené cinco pesos y cuidame la bicicleta, por favor, mientras me tomo un traguito.
-¡Qué te pasa, hermano!, ¡no ves que soy abogado?
-No importa, ¡igual te tengo confianza!...