jueves, 28 de enero de 2010



Un hombre irresponsable y que se había portado muy mal con su pobre familia, muere al fin. En el acto del entierro, un pariente lejano pronuncia la oración fúnebre:
-¡Porque en vida, fue un esposo modelo y un padre ejemplar!...
Al oír eso la viuda toma de la mano al niño que está a su lado y le dice:
-¡Vamos hijo, nos equivocamos de entierro!...